Día de Pesca es una atracción, un juego y un espectáculo. Seis participantes deben demostrar sus habilidades como pescadores enganchando con sus cañas a unos peces que corren por un circuito lleno de desniveles y una vez pescados colgarlos en el espacio indicado. Evidentemente gana el que más pesca. El premio es una lata de sardinas.
Todo este montaje lo controla un pescador que anima el juego y hace de arbitro. Algunas de las normas pueden parecer sorprendentes: el que pesca un pez sin utilizar el anzuelo debe cantar una canción marinera; en caso de empate se lleva la lata de sardinas el que menos ha pescado, etc.
Esta atracción junta mucha más gente que la que oficialmente juega: padres que ayudan a sus hijos o espectadores que simplemente miran. Y es que Día de Pesca funciona también como espectáculo en el cual puedes, si quieres, simplemente mirar.
Físicamente Día de Pesca es un artilugio mecánico, interesante y estético en sí mismo. Construido de hierro y madera, el movimiento de los peces se consigue a través de una manivela que acciona el pescador encargado de la atracción. |